Los errores son positivos

“Todos cometemos errores, por eso se inventó el borrador.” – proverbio japonés

¿Quién consigue lo que se propone la primera vez? Es difícil lograr algo a la primera, por eso siempre deberíamos estar preparados para fracasar.
Los errores solo son el resultado de nuestra inexperiencia y cometerlos nos sirve para adquirir los conocimientos que nos faltan para alcanzar lo que deseamos.

El problema viene cuando miramos los errores desde una perspectiva negativa, creemos que cometer errores nos convierte en personas fracasadas, incapaces, ineptas, torpes. Tratamos de evitarlos a toda costa y tendemos a fingir que no pasa nada, negarlo u ocultarlo, o quizás inventar una excusa y encubrirlo.

Deberíamos hacer todo lo contrario, sacar pecho y levantar la cabeza, porque solo aquel que comete errores a menudo es porque trata de superarse, porque no se conforma, porque quiere progresar… mientras, aquel que jamás comete un error lo que realmente significa es que jamás intenta nada diferente.

“Me gustan mis errores, no quiero renunciar a la libertad deliciosa de equivocarme”
– Charles Chaplin

El otro día leí en la mente es maravillosa una frase que me gustó mucho, “Si un barco siempre navega por lo conocido seguro no le surgirán problemas, pero tampoco tendrá oportunidades de vivir nuevas experiencias y ver nuevos paisajes”.
Está claro, cuantos menos riesgos haya en nuestra vida, menos errores cometeremos, ¿pero es realmente lo que queremos?

Me gustaría aprovechar el post para contar una breve historia y reforzar la idea de que quizás los errores no son mas que la vía para alcanzar nuestros objetivos finales y la felicidad plena y que quizás decisiones erróneas nos llevan a lugares correctos. Esta es una frase muy mía y que uso siempre, y aunque en este caso la frase no la tengo tatuada como la de actitud,… todo se andará!
Esta es la historia de un joven pastor, Santiago.

Un día bajo la sombra de un árbol y mientras estaba con su rebaño este joven tuvo un sueño, el cual le revelaba la ubicación de un tesoro escondido enterrado en las pirámides de Egipto.
En ese momento dentro de él se genera un conflicto interno, y es que parte de él quiere arriesgarse a ir a buscarlo, es su parte más aventurera y atrevida a la vez que la otra parte quiere continuar su vida sencilla de pastor, sin complicaciones, dentro de su zona de confort.

Tiempo después un misterioso y viejo hombre convence a Santiago de que él ha logrado descubrir su Leyenda Personal. El viejo le dice a Santiago que debe seguir su Leyenda Personal hasta alcanzarla y que esa es la única obligación verdadera de una persona en la vida.

Tras días de muchas dudas decide emprender la aventura hacia la búsqueda del tesoro. Él vende su rebaño de ovejas y se va a África, desde donde deberá cruzar el desierto hasta llegar a Egipto.
Una vez llega a Marrakech le roban todo el oro que tenía para el viaje y que había logrado vendiendo todo lo que tenía. Lo dejan tirado en las calles y se van.
Lo primero que piensa Santiago tras reponerse es que fue un tonto al creer en sus sueños y que nunca debería haber salido de su pueblo. Rápidamente consigue un trabajo con un comerciante de cristales para poder ahorrar el dinero suficiente para volver a su hogar.

Tras pasar casi un año trabajando para el comerciante, Santiago tiene el dinero suficiente para volver, pero mientras camina por las calles para regresar decide no rendirse y correr el riesgo de continuar su búsqueda del tesoro enterrado y soñado.

Se une a una caravana para cruzar el peligroso desierto. Son muchos días y pasan lentos. Él comienza a escuchar su corazón y al desierto, empieza a entender lo que es el alma del mundo y en cómo él mismo encaja en él.

Cuando la caravana llega un oasis, Santiago conoce a una joven de la cual se enamora locamente desde el momento en que la ve. El alquimista local, un hombre misterioso que hace recordar a Santiago el viejo que le aconsejó en su pueblo y ayuda a Santiago a continuar su viaje a través del desierto donde a lo largo del camino le enseñará más lecciones importantes acerca de la vida.

Aunque Santiago no lo sabe, en el largo camino él se está haciendo sabio, es maestro en el arte de vivir al máximo sin importar nada y aunque él ha dejado su verdadero amor en el oasis, está determinado a seguir su sueño hasta el final.

Después de muchas aventuras, peligros, y lecciones importantes de la vida Santiago finalmente llega a las pirámides. Comienza a cavar profundamente en la arena en busca de su tesoro, pero antes de que pueda avanzar mucho un grupo de ladrones aparece, le pegan y lo roban de nuevo. Lo obligan a continuar cavando, pero no encuentran ningún tesoro.
Uno de los ladrones, como cosa del destino, le da a Santiago una pista importante y cuando ellos se van Santiago no puede hacer nada más que reírse. Sabe dónde está realmente su tesoro.

Está donde su viaje comenzó, debajo del mismo árbol donde él había tenido el sueño profético hace varios años. En efecto el vuelve allí para cavar y encuentra un hermoso cofre llego de oro y piedras preciosas.

Solo le quedaba un último viaje, el de volver al desierto para reunirse con la mujer que ama.

Muchos ya conoceréis esta famosa historia, este joven es el protagonista de la novela del escritor brasileño Paulo Coelho, www.paulocoelhoblog.com , el alquimista.
Lo cierto es que la historia es una auténtica maravilla, tan real como la vida misma y que hace que me recuerde exactamente la vida que he decidido llevar.

Siento como si yo también fuera el protagonista, en este caso de mi propia historia, habiendo dejado todo en España y vendido todo lo que tenia para perseguir un sueño en Australia.
Aquí no todo han sido momentos dulces, ni mucho menos. Se sufre, te engañan o te equivocas, no todo es como lo visualizas y en muchos momentos sientes que todo esto fue un error, que es demasiado duro, que no es lo que esperabas…pero existen otros momentos que te suman, te aportan, te enseñan y te hacen crecer.

La vida es un camino, no una meta. Los errores son parte de este camino, y si no aprendemos y crecemos de ellos estaremos desaprovechando oportunidades para aprender lecciones.

Yo solamente espero que el final de mi propia novela se asemeje a la del joven Santiago, y que en el camino hacia mi sueño encuentre lo que vine a buscar, y que aunque eso que deseo no se encuentre aquí seguro que el haber llegado hasta donde he llegado me acerca un poco mas a descubrir donde está realmente enterrado mi tesoro.

Mi conclusión después de todo esto no es mas que la de pensar que no hay decisiones erróneas, el único error es el de no aprender de los errores. Debes reconocerlos, corregirlos y aprender. También debemos disfrutar del camino que te lleva a tu sueño, ser persistente en conseguirlo y solo así podremos conocernos a nosotros mismos.

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3 respuestas a “Los errores son positivos

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